La ciudad de la furia
Posted by emilibayo in Novela, Uncategorized on Març 29, 2021
Ernesto Mallo, La ciudad de la furia, Siruela, Madrid: 2021.
«…¿ya no soy el boludito ignorante que fui. Los libros me enseñaron muchas cosas del mundo de mierda donde vivimos. Pero lo más importante: me enseñaron quién soy y me enseñaron que hay que dar a los demás. ¿Vos qué les das a los tuyos? Educación. ¿Qué educación, esa que los hace buenos esclavos? Eso no es educación, es domesticación. Vos te pasaste al otro bando, ¿A qué bando? El de los explotadores. ¿Quiénes son? Los que nunca se ocuparon de la pobreza. A los que nunca les importamos. Nosotros encontramos la única manera de escapar de la miseria: la droga. Ahora nosotros somos ricos y ellos, los que vos servís, están muertos de miedo. Ellos nos persiguen con su policía y su sistema penal, pero nosotros ya no somos los explotados sumisos, somos una masa cultivada en el barro, analfabetos diplomados en las cárceles. Vos sos de los que quieren cambiar el mundo sin darse cuenta de que el mundo ya cambió. ¿Ah, sí?, no habrá sido para mejor. ¿Qué es mejor, Palanca, y para quién? Para nosotros es mejor, la droga es una posibilidad, una salida. Esta es la era de la posmiseria que generó una cultura asesina, la misma de siempre, pero ahora las víctimas no somos solamente los pobres, ¿entendés? Ahora tenemos dinero y el dinero nos proporciona tecnología, tenemos teléfonos celulares, satélites, internet, armas modernas. Y somos muchos. Y no tenemos miedo a morir».
Un tío con una bolsa en la cabeza
Posted by emilibayo in novela española on Març 19, 2021
Alexis Ravelo, Un tío con una bolsa en la cabeza. Siruela, Madrid: 2020.
«No hay mayor tirano que un enano con el látigo en la mano. Eso solía decir el Viejo. Eso lo había leído o lo había sacado de una canción, no lo sé. El tipo o la tipa que no aprobaron los exámenes para policía y acabaron de seguratas, los auxiliares de clínica que no pudieron o no supieron ser enfermeros, el cabo chusquero, el peón de la cuadrilla al que le toca controlar el tráfico con un cartelito y unos conos en mitad de la carretera, la tía que quería ser jefa de negociado y ha acabado recogiendo documentación en el registro, el juez o la jueza que no consiguen ascender y siguen en la Audiencia Provincial, acumulando autos que no interesan a nadie hasta que un día les cae por turno un caso sonado con el que pueden lucirse y salir en el periódico, el calvo que pudo ser metre y no pasó de jefe de rango, la rubia teñida que estudió Economía y Finanzas, pero solo consiguió ser encargada de turno en ese supermercado de barrio. Esos, esas, están ahí esperando a que llegues a la puerta que custodian, el hospital por el que se arrastran, el batallón donde sirven, la carretera que controlan, el registro donde vegetan, el juzgado en el que sojuzgan, el lado del comedor en el que lamen culos, el supermercado en el que se pudren. Si te encuentras algún día a su merced, pagarás por su fracaso como si fuera el tuyo, probarás el sentimiento de humillación que, generosamente (y eso es lo único en lo que son generosos), propagan por el mundo. Esos son los enanos del látigo y el látigo está hecho de normas, de órdenes dictadas por otro al que ellos nunca son capaces de identificar, de reglamentos, de normativas, de leyes, de políticas de empresa. Todos, todas, soñaron con llegar a tener poder. Poder del de verdad. De ese que te permite dictar normas, decidir la suerte de seres anónimos a quienes jamás verás el rostro, cambiar el mundo, parar el tiempo, hacer que se te recuerde cuando ya no estés…»
La divina comedia de Oscar Wilde
Posted by emilibayo in Uncategorized on febrer 18, 2021
de Javier de Isusi
Una preciosa revisión de los últimos días de Oscar Wilde. Premio Nacional del Cómic 2020
PREMI MENJALLIBRES 2021
Posted by emilibayo in narrativa catalana, Uncategorized on febrer 10, 2021
Mals pensaments i altres animals de companyia
Posted by emilibayo in Uncategorized on Juliol 30, 2020
M. Dolors Coll Magrí, Mals pensaments i altres animals de companyia.
La Garúa Libros-Tanit, Barcelona: 2020.
Fotos Antònio Galeote
BILIS
¿Puc escridassar-te en groc, amargant,
quan el meu bramul ganyola aculat
contra la tàpia trista, i impotent
tira coces a tort per fer la guitza?
El chico de las bobinas, al estilo Juan Marsé
Posted by emilibayo in novela española on Juny 20, 2020
Pere Cervantes, El chico de las bobinas,
Destino, Barcelona: 2020
«A mis casi cincuenta arrastro un importante número de fracasos sentimentales. Y con el paso del tiempo la cosa no mejora. Ya no es que uno se vuelva más exigente con los demás, sino que se vuelve más tolerante consigo mismo, y esa tolerancia se convierte en comodidad, en una suerte de equilibrio que se solidifica y que, como tal, se hace inexpugnable. La soledad, como la tecnología, crea adicción.»
Bernardo Atxaga, Casas y tumbas
Posted by emilibayo in Uncategorized on Març 22, 2020
Bernardo Atxaga, Casas y tumbas.
Alfaguara: 2020

«No hay palabras que sean como el agua destilada, insustanciales, ajenas a la vida y al mundo. Podría parecer que aguja, palabra simple, hace referencia únicamente a una barra pequeña puntiaguda o a un tubito metálico cortado a bisel, pero basta pensar en la Bella Durmiente, o en las que se guardan en los dispensarios médicos, o en las que a veces se encuentran en los váteres de los bares, para tomar conciencia de su extensión y profundidad. ¿Y qué decir de los libros? Cientos de páginas, miles de palabras, millones de combinaciones posibles… No solo suponen un infinito virtual, como el que nos sugiere una milla de mar cuando nos ponemos a mirar desde el paseo marítimo, sino un infinito real, trasunto de todas las realidades de fuera y de dentro, del mundo y del alma.»
El tango de Dien Bien Phu
Posted by emilibayo in narrativa catalana on febrer 28, 2020
David Castillo, El tango de Dien Bien Phu.
Ed. 62, Barcelona: 2020.

«El dubte era creuar o no la Frontera. I més endavant, tornar a l’Espanya o acceptar l’allotjament dels nostres benefactors filantròpics. Dues solucions dolentes. Uns joves de la 120a Brigada Mixta comentaven que els matarien aquella mateixa nit. Després de setmanes retrocedint, els seus rostres hieràtics mostraven que no tenien ni porta de sortida. Amb les barbes brutes i polsegoses, semblaven estàtues mòbils en el jardí de la mort. Alguns estaven ferits perquè els franquistes els havien bombardejat fins al límit de la frontera. El més jove contestava al seu company que no es preocupés, que tard o d’hora havia d’arribar el final. Amb cinisme, l’altre va assentir en un to profètic, “fins i tot les experiències més apassionants tenen un final”. S’ensumava que la pel·lícula acabaria de mala manera. »
Premoniciones
Posted by emilibayo in Emili Bayo on febrer 15, 2020
Por fin Premoniciones en las librerías.













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